Casas pequeñas

Un hogar cálido, moderno y acogedor

Joven de espíritu... Así es esta casa situada a dos pasos de la Gran Vía madrileña. Su decoración conjuga la funcionalidad de un piso de alquiler y la calidez de una vivienda "para toda la vida".  

09/10/2017 Realización: Pilar Perea. Fotos: Miriam Yelek. Texto: Míriam Alcaire.

Crear un hogar acogedor, moderno, lleno de calor y mucha luz: ése era el ilusionante proyecto de la pareja que vive en este piso de alquiler. Para convertirlo en un espacio con tan buena energía, lo equipó con un criterio funcional pero sin descuidar un ápice el aspectoestético. ¿El objetivo? Conseguir atmósferas fluidas y distribución despejada que permitiera una libertad total de movimientos.

RECURSOS BRILLANTES
Con planta alargada y tres grandes ventanas en una de las fachadas, se dispusieron las zonas comunes (y compartidas) junto a la misma, al fondo de la casa. Salón y comedor se benefician directamente de la claridad que entra por ellas, y la cocina lo hace a través de una cristalera, que de techo a suelo la separa del comedor. Un "tabique" ligero que no resta centímetros útiles y resulta un eficaz sistema de compartimentación. Además, evita que se "cuelen" los olores cuando se guisa y mantiene la independencia física, aunque no la visual, de la cocina.

MODERNO CONTENIDO
Los muebles se eligieron de diseño sencillo y pequeñas dimensiones. A excepción de determinadas piezas "estrella" pensadas para hacer cómodos los espacios, como el sofá en "L" o la mesa del comedor principal, ambas con bastante cabida. El resto de elementos no son voluminosos, por lo que no obstaculizan el paso, y apenas pesan, siendo sencillo trasladarlos de lugar. A esto se añade que muchos son de automontaje, con lo que el presupuesto total del equipamiento no se ha encarecido en exceso. Todos éstos, factores importantes cuando se trata de una vivienda en la que no se va a permanecer de forma definitiva. La mayoría de madera y en tonos claros, aumentan la sensación de amplitud y son la clave del estilo.

ESPÍRITU NÓRDICO
Los suelos de tarima y las paredes pintadas en blanco resultan escenario perfecto para una deco tan actual y con marcados detalles de aire escandinavo. Se nutre de una paleta cromática sencilla pero enriquecida con el negro en piezas aisladas y el amarillo. El primero rompe la excesiva homogeneidad de la gama dominante y aporta elegancia y rotundidad. El segundo levanta los ambientes, los llena de optimismo, de sol... Son colores que crean profundidad y reflejan la luz. Azules, naranjas, rosas o verdes
complementan este pantone: están presentes en los objetos ornamentales, con importante peso específico en la vivienda y que dan vida a mesas, muebles y bodegones pero, sobre todo, en los textiles. Suaves cojines, mantas, plaids, colchas, son otra de las grandes bazas de la decoración de esta casa.

CÁLIDOS TEXTILES
Se utilizan con profusión, aunque en el término justo para que los ambientes sean dinámicos y no recargados. Adornan muebles tapizados y camas combinando estampados variados y logrando vibrantes contrastes. Tampoco faltan las alfombras, para delimitar y personalizar cada zona: estar, comedor, incluso cocina, y para caldear espacios: los envuelven amorosamente y ponen una nota diferencial en cada estancia de esta casa contemporánea, joven y cien por cien urbanita.


Comentarios

Publicidad