La casa reformada

Una casa con ambientes integrados

Actualizar la distribución en busca de espacios abiertos, cómodos y luminosos, y unificar los ambientes, a base de acabados y materiales, fueron los objetivos de esta reforma integral.

27/04/2017 Realización: Olga Gil-Vernet. Fotos: Mauricio Fuertes. Texto: Marta Sanz. Plano: Hearst infografía

Situada en un edificio construido en los años setenta, en la localidad barcelonesa de Gavá, esta casa tenía una distribución anticuada, muy compartimentada, con varias habitaciones pequeñas e interiores oscuros. Con el proyecto de reforma y decoración, encargado al estudio de Meritxell Ribé, la vivienda ha cambiado por completo y se ha ajustado a las prioridades de los propietarios, que deseaban espacios amplios, abiertos, donde la luz fluyera sin encontrar obstáculos, y que fueran, ante todo, cómodos. Planteado el principal objetivo, el punto de partida fue reorganizar las tres plantas de este adosado.

Se derribaron tabiques y se sustituyeron otros por acristalamientos, para definir una nueva distribución. En el sótano, además del garaje, se ubicó un espacio multifuncional. La planta baja cuenta con un desnivel, que se aprovechó para organizar los ambientes: en el plano superior se ubican la cocina, un aseo y el comedor, y en el inferior, el salón. La primera planta se reservó para los dormitorios y los baños.

Para comunicar las tres alturas de la vivienda, el estudio de Meritxell Ribé diseñó unas escaleras muy ligeras. En las barandillas, se colgaron unas decorativas mallas azules, que conectan visualmente los ambientes situados a diferente nivel. Y es que la idea de dotar a la vivienda de continuidad visual está muy presente en todas las decisiones de esta reforma. Además de las escaleras, las paredes blancas y el laminado de madera de roble son el hilo conductor entre los espacios.

Con esta uniformidad cromática y de materiales, se logró transmitir sensación de más amplitud y orden. Del proyecto también destacan las obras en la cocina y el dormitorio principal. Para la primera, renovada por completo, se apostó por un estilo moderno y minimalista, con puertas lisas y lacadas en blanco, y encimera y frente de cocción de Silestone.

Con idéntico criterio se diseñaron los muebles del office, pero al ser de madera de roble, rompen la unidad cromática y delimitan visualmente su espacio. En el segundo caso, la interiorista creó un dormitorio tipo suite, con la zona de descanso enfrentada a varios armarios empotrados, cuyas puertas de laca en alto brillo potencia la luminosidad.
El baño, que carece de ventanas, se independizó de la zona de descanso con un acristalamiento que permite el paso de la luz natural desde la segunda.

Para potenciar el efecto de continuidad visual, las paredes de ambos espacios se decoraron igual, con un zócalo de madera blanqueada y pintura malva.

ESTILO MEDITERRÁNEO

En cuando al interiorismo, Meritxell Ribó recreó ambientes frescos y muy actuales en los que prima la comodidad. Muebles de líneas sencillas se combinaron con tapicerías lisas, que alternan tonos neutros con pinceladas alegres. Además, incluyó piezas que aportan toques rústicos y nórdicos, así como diseños juveniles y coloristas para espacios en los que se buscó un aire desenfadado. 


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