Buscador
Buscador

Casas de campo

Una casa nueva que elogia el pasado

En esta vivienda se ha conseguido unir de forma magistral estilos arquitectónicos clásicos y actuales, para crear interiores cómodos que se adapten a un estilo de vida contemporáneo.

31/05/2018 Texto: Miriam Alcaire. Fotos: Hearst Documentación.

Recién construida, esta casa parece, sin embargo, estar enclavada en el Ampurdán gerundés desde siempre. El estudio de arquitectura Lizarriturry Tuneu fue el encargado de levantar una vivienda que respetara la esencia de la zona geográfica, pero bajo un prisma moderno asentado en los siguientes principios:

ELEMENTOS CLÁSICOS
Se emplearon materiales recuperados para el interior y el exterior, como las losetas de barro del porche. El proyecto arquitectónico remarca el carácter tradicional con estructuras típicas de la zona, por ejemplo, las puertas de acceso al jardín, en hierro y con gran anchura y remate curvado, tal como se realizaban en el pasado para el acceso de los carruajes.

AMPLITUD, LUZ Y MAYOR COMODIDAD
El salón recuerda esas enormes naves industriales abiertas. A lograr esta imagen también contribuyen los grandes vanos al jardín, en busca de la luz, o el empleo de materiales como el cemento pulido, elegido para pavimentar el comedor y la cocina, o las paredes de ladrillo, pintadas de blanco, con el fin de aligerar y dar sensación de amplitud y frescor.

LAS CLAVES DEL ÉXITO

1. Espacios sin tabiques. La sensación de amplitud y perspectiva se ha conseguido gracias a la ausencia de paredes medianeras así como a la utilización de cerchas (con mayor anchura que las vigas), que sustentan un techo altísimo.
2. Estilo tradicional pero reinventado. Se ha apostado por materiales y elementos clásicos -madera, ladrillo, piedra- pero con un tratamiento actual.
3. Madera, la protagonista, en techos, suelos y muebles. Esta materia prima dota, a una superficie grande, de un aire muy acogedor y cálido, y garantiza también la unidad estética de los ambientes.

Ver más articulos